Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro
El manejo de la cuota de tarjetas de crédito y débito suele quedar desatendido, sin embargo, su efecto sobre nuestras finanzas personales puede resultar considerable. Este cargo no se limita únicamente al uso de la tarjeta sino que también abarca servicios y beneficios que frecuentemente permanecen invisibles a los usuarios.
La mejora de tu gestión financiera requiere más que simplemente aumentar tus ahorros; necesitas también disponer de las herramientas correctas para financiar tus proyectos personales.
La renegociación de un crédito de consumo representa una oportunidad estratégica que va más allá de ser simplemente una opción para quienes buscan aliviar su carga financiera y mejorar su calidad de vida.
La gestión de finanzas personales considera el ahorro como un tema fundamental, pero generalmente se examina desde una perspectiva única. Para algunos, el ahorro representa una gestión responsable, mientras que otros lo viven como una fuente incesante de ansiedad.
¿Estás al tanto de que una mayoría superior al 70% de los solicitantes de préstamos carecen de una comprensión completa respecto a los costos que enfrentarán?
De lo que le pagan mensualmente, ¿cuánto dinero debería destinar a la diversión y cuánto al pago de deudas?¿Debe ahorrar todo lo que sobra? Esas son algunas de las preguntas que surgen cuando buscamos cómo distribuir el dinero, sin embargo, no siempre la respuesta es la correcta.
Las tarjetas de crédito permiten adquirir ciertos bienes sin la necesidad de pagar por ellos en ese momento y a cambio de su uso, le ofrecen diferentes beneficios.
Los créditos han sido durante mucho tiempo el vehículo para cumplir sueños y metas que no podemos adquirir facilmente a través de nuestros ingresos. Según informa Fincomercio, las principales razones para solicitar un crédito son las siguientes:
Estar reportado en DataCrédito indica que no ha asumido sus compromisos financieros, por ello es poco probable que acceda a un préstamo. Afortunadamente, algunos bancos y financieras aceptan solicitudes de crédito por libranza.