Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro.
Pedir un crédito rápido en Colombia ya no suena raro: lo haces desde el celular, en minutos, sin filas y (a veces) sin tanto papeleo. Pero esa misma “facilidad” ha creado una nube de dudas: ¿son confiables?, ¿te cobran intereses escondidos?, ¿te aprueban sí o sí?, ¿te pueden prestar aunque estés reportado?
Los carros chinos en Colombia ya no son “la opción barata” que muchos miraban con duda. En 2026, el panorama es distinto: hay más marcas, más tecnología, más presencia en vitrinas y, sobre todo, más compradores comparando con calma entre nuevo vs. segunda mano, y entre gasolina vs. híbrido o eléctrico.
Planear un viaje desde Colombia suele empezar con vuelos y hospedaje, pero hay una pregunta que aparece justo antes de comprar: cuánto cuesta un seguro de viaje en Colombia y si realmente vale la pena. La respuesta no es un número fijo, porque el precio cambia según tu destino, tu edad, la duración del viaje y el tipo de cobertura que elijas.
Pedir un crédito de menos de un millón de pesos suena a “plata para salir del paso”, y muchas veces lo es. Pero detrás de esa cifra hay algo más grande: cómo se está moviendo el acceso al dinero en Colombia, qué tan costoso es vivir el día a día y por qué el microcredito se convirtió en una de las puertas de entrada más comunes al sistema financiero formal.
Si estás intentando buscar casa en remates de bancos en Bogotá hasta 70 millones, probablemente ya te diste cuenta de dos cosas: sí existen oportunidades reales por debajo de ese presupuesto, pero encontrarlas “bien filtradas” es lo difícil.
Si estás a punto de comprar un carro usado, vas a salir de viaje o simplemente quieres estar tranquilo, es normal que te preguntes cómo consultar el seguro todo riesgo de vehículo por placa. La idea suena simple: poner la placa, ver el resultado y listo.
Si estás comparando opciones de ahorro en renta fija en Colombia, es muy probable que hayas llegado a la misma pregunta que se hacen miles de personas: ¿me conviene un CDT capitalizable o un CDT no capitalizable?
Si en 2023 o 2024 abriste un CDT y te acostumbraste a ver tasas altas, 2025 probablemente se sintió como un cambio de clima: de rendimientos “jugosos” a una rentabilidad más moderada.
Que de un día para otro te salga un mensaje del banco pidiendo soporte puede asustar: “el banco me pide justificante de ingresos” y tú piensas que todo está normal.