Cuando alguien cercano fallece, es normal que surja una duda muy concreta: qué pasa con un CDT cuando fallece el titular y cómo se puede reclamar ese dinero sin cometer errores. La respuesta corta es que el CDT no “se pierde” ni desaparece, pero sí queda sujeto a un trámite de herencia (sucesión) y a los procedimientos del banco, que varían según el monto, el tipo de titularidad y los documentos disponibles.
A continuación te explico, de forma clara y práctica, qué deben hacer los herederos en Colombia para reclamar un CDT por fallecimiento, qué documentos suelen pedir y qué cambia si el CDT está en otra ciudad o a nombre de dos personas.
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Lo primero: el CDT hace parte de la herencia
Un CDT (Certificado de Depósito a Término) es un producto de ahorro/inversión a nombre de una persona. Si esa persona fallece, el CDT entra al conjunto de bienes del causante (la “masa sucesoral”), igual que una cuenta bancaria, un inmueble o un vehículo.
En la práctica, esto significa dos cosas importantes:
- El banco no puede entregar el dinero a cualquiera, así sea un familiar cercano, hasta que se acredite quiénes son los herederos y cómo se reparte.
- El CDT sigue generando intereses según sus condiciones, pero el acceso al capital e intereses dependerá de que se cumpla el trámite que corresponda (notarial o judicial, o un procedimiento simplificado en algunos casos).
También es clave entender que el banco actúa como custodio: su obligación es pagarle a quien legalmente demuestre el derecho.
¿Qué deben hacer los herederos cuando muere el titular de un CDT?
Imagínate este escenario: tu papá tenía un CDT, tú sabes el banco, incluso tienes una copia del documento, pero no sabes por dónde empezar. Lo ideal es iniciar con un proceso ordenado: confirmar el producto, notificar al banco y definir si irán por una vía notarial (más común) o judicial (si hay conflicto).
En términos generales, el flujo suele ser:
- Confirmar la existencia del CDT (banco, número, valor, fecha de vencimiento).
- Reunir documentos básicos (sobre todo el certificado de defunción).
- Contactar al banco y pedir los requisitos exactos para trámite por fallecimiento.
- Definir el camino de sucesión: extrajudicial ante notaría o judicial ante juez, dependiendo del caso.
- Presentar la documentación y esperar la autorización/pago según el procedimiento interno del banco.
Aunque suene burocrático, hacerlo paso a paso reduce retrasos y devoluciones de papeles. Si quieres profundizar en cómo proteger tus ahorros y evitar problemas, puedes revisar esta guía para una inversión segura en CDT.
Documentos necesarios para reclamar un CDT por fallecimiento
Los requisitos pueden variar entre entidades, pero en Colombia hay un “paquete” de documentos que aparece casi siempre. Tenlos en mente desde el inicio para no perder semanas en idas y vueltas.
Por lo general, te pedirán:
- Certificado de defunción del titular (registro civil de defunción).
- Documento de identidad de quien hace la solicitud y de los herederos.
- Registro civil de nacimiento y/o registro civil de matrimonio que prueben el parentesco (según corresponda).
- Copia del CDT o información que permita identificarlo (número, fecha, valor). Si no la tienes, el banco suele orientar el proceso, pero puede tomar más tiempo.
- Documentos de sucesión cuando aplique: escritura pública de sucesión (notaría) o sentencia/aprobación judicial.
- Poder si el trámite lo hace un apoderado.
Un punto que suele sorprender: algunos bancos piden formularios internos, cartas de solicitud y, en ocasiones, autenticaciones. No es “capricho”; es parte de sus controles para evitar pagos indebidos.
Reclamación extrajudicial vs judicial: ¿cuál te aplica?
Una de las preguntas más comunes es si siempre hay que hacer sucesión. La realidad es que depende del monto, de si hay acuerdos entre herederos y de cómo esté estructurado el producto.
Cuando suele funcionar la vía notarial (extrajudicial)
Si no hay conflicto entre herederos y todos están de acuerdo con el reparto, lo más común es tramitar la sucesión en notaría. En muchos casos es más rápida y menos desgastante emocionalmente.
Aquí el “corazón” del proceso es que la notaría expida la escritura pública de sucesión, donde queda claro quién hereda y qué porcentaje. Con ese documento, el banco ya puede proceder a pagar o a trasladar el dinero según instrucción.
Cuando toca la vía judicial
Si hay desacuerdos, herederos que no aparecen, impugnaciones, menores de edad con situaciones especiales, o conflictos sobre la masa de bienes, la sucesión puede terminar en un juzgado. En ese escenario, el banco normalmente esperará una decisión judicial para liberar el CDT.
La diferencia clave no es solo el “lugar” (notaría vs juzgado), sino el tiempo y la complejidad. Si prevés conflicto, asesorarte temprano con un abogado puede ahorrarte meses.
¿Cuánto tarda el banco en liberar un CDT tras fallecimiento?
No hay un plazo único porque intervienen dos tiempos: el del trámite legal (sucesión) y el del proceso operativo del banco (validación de documentos, áreas internas, cumplimiento).
En la práctica, el banco puede demorar desde algunos días hasta varias semanas después de que entregues todo, especialmente si:
- faltan registros civiles o están con errores;
- el CDT está vencido pero requiere validación de herederos antes del pago;
- hay varios herederos y se deben abrir cuentas o definir la forma de giro;
- el caso pasa por revisión jurídica interna.
Un consejo útil: cuando radiques documentos, pide número de radicado y canal de seguimiento. Esa simple acción te ayuda a no “perder” el caso en el flujo interno.
¿Qué sucede si el CDT está a nombre de dos personas?
Aquí cambia todo, y por eso este tema genera tantas confusiones. La respuesta depende de cómo esté constituido el producto: titularidad conjunta (y las condiciones de manejo) o “y/o” (según política del banco y el contrato).
Si el CDT está a nombre de dos titulares, pueden pasar escenarios como estos:
- Si el CDT permite manejo indistinto y uno fallece, es posible que el sobreviviente pueda gestionar el producto, pero la parte del fallecido sigue siendo herencia y puede requerir trámite para disponer libremente de todo.
- Si el CDT exige firma conjunta o tiene restricciones, el fallecimiento puede bloquear operaciones hasta que se aclare la situación sucesoral.
- En algunos casos, el banco puede permitir la renovación o administración, pero no el pago total sin soportes de herencia.
Lo más importante es no asumir. Pide al banco que te confirme el tipo de titularidad exacta y el procedimiento aplicable; esto evita que tomes decisiones (como dejar vencer o renovar) sin claridad legal.
Un problema poco contado: cuando el CDT está en otra ciudad (o en un banco lejos de donde viven los herederos)
Aquí aparece un detalle que casi no se ve en otros contenidos, pero en la vida real pesa muchísimo: los CDT adquiridos en bancos diferentes al lugar de residencia de los herederos.
¿Te suena? Tu familiar abrió el CDT en la ciudad donde trabajaba, o en una oficina específica por una tasa más alta. Luego la familia vive en otra ciudad y, de pronto, el trámite implica desplazamientos, autenticaciones y validaciones extra.
En estos casos, es común que ocurra lo siguiente:
- El banco pida que ciertos documentos se radiquen en una oficina específica o por canales formales con validación adicional.
- Se necesiten autenticaciones y apostillas internas (no internacionales, sino formalidades) para poderes o declaraciones.
- El proceso se demore más porque el expediente se mueve entre oficina, área jurídica y centro de operaciones.
Para reducir fricción, sirve mucho que preguntes desde el primer contacto:
- si puedes hacer el trámite por una sucursal en tu ciudad o debe ser en la de apertura;
- si aceptan radicación digital o por correo certificado;
- si requieren poderes especiales o firmas autenticadas.
En algunas entidades, la digitalización ha avanzado bastante; en otras, todavía hay pasos presenciales. Saberlo de entrada te ahorra viajes y semanas.
Qué pasa con el CDT si está por vencerse (o ya venció)
Otra inquietud frecuente es el “timing”: el CDT puede estar próximo a vencerse y el banco no entrega el dinero hasta que se defina la herencia. En general, el banco aplicará lo pactado en el producto: pago al vencimiento, renovación automática o traslado a una cuenta interna, pero siempre condicionado a que exista un beneficiario legalmente acreditado.
Si el CDT tenía renovación automática, puede renovarse mientras se resuelve el trámite, y eso no es necesariamente malo: evita que el dinero quede “quieto” sin rentar, aunque dependerá de las tasas del momento. En cambio, si no hay renovación y el banco deja el valor en una cuenta transitoria, puede que la rentabilidad cambie. Por eso conviene preguntar explícitamente qué ocurrirá con intereses y con la renovación durante el proceso.
Recomendaciones prácticas para que el trámite sea más rápido
En momentos de duelo, lo último que quieres es un laberinto de papeles. Aun así, hay decisiones simples que suelen acelerar el proceso de sucesión del CDT:
- Reúne registros civiles actualizados y verifica que los nombres y números de cédula coincidan (los errores tipográficos frenan todo).
- Pide por escrito los requisitos del banco para “reclamar CDT fallecimiento”, idealmente por un canal que deje trazabilidad.
- Si hay varios herederos, alineen una estrategia: quién radica, si habrá apoderado, y cómo se manejarán los giros.
- Si el CDT está en otra ciudad, confirma desde el día 1 el canal de radicación y si puedes hacer el proceso a distancia. También puedes consultar nuestra guía completa para transferir un CDT que aborda casos similares de manejo y movilidad del producto.
Son pasos sencillos, pero hacen la diferencia entre un trámite fluido y uno que se estanca.
Tomar buenas decisiones financieras, incluso en un momento difícil
Entender qué pasa con un CDT cuando fallece el titular te da claridad para actuar con calma: el dinero está respaldado por el banco, pero su entrega exige acreditar legalmente a los herederos y cumplir el proceso correspondiente. Si además el CDT está en otra ciudad o en una entidad distinta a donde vive la familia, anticiparte a esos pasos “extra” puede ahorrarte tiempo y desgaste.
Y cuando pase la parte más pesada del trámite, vale la pena mirar el panorama completo: tasas, plazos y alternativas para reinvertir ese dinero según tus metas. En plataformas como Comparabien puedes comparar productos financieros con datos objetivos para tomar decisiones informadas y cuidar tu bolsillo, incluso cuando estás reorganizando tu vida financiera tras una pérdida. Para empezar por lo seguro, consulta nuestro blog de consejos donde encontrarás artículos para planificar tu futuro financiero.