Aprenda a diferenciar la tasa nominal de la tasa efectiva

Enviado por Equipo Comparabien el Mié, 04/03/2015 - 15:55
Es verdad que cuando solicitamos algún tipo de crédito es porque realmente necesitamos el dinero, pero no por eso deja de ser importante conocer al detalle todo lo que vamos a pagar.

Muchas veces nos mareamos con los diferentes términos financieros y, al ver un número pequeño, nos animamos al instante a solicitar un crédito. No se deje engañar, conozca exactamente lo que significa cada cosa y evite pagar de más. De lo contrario, el crédito puede terminar siendo un problema más, en lugar de la solución.

Las tasas de intereses representan a aquel dinero extra que vamos a pagar como compensación por usar el capital solicitado. Es el reconocimiento que recibe la persona o institución que presta el dinero y el costo que uno paga por haber solicitado un crédito. Dentro de ellas encontramos diferentes tipos y en particular, dos que causan mucha confusión: La tasa nominal y la tasa efectiva.

La tasa nominal:

La tasa de interés nominal es aquella que se calcula con base en un periodo de tiempo determinado teniendo en cuenta solo el capital invertido, por lo que podríamos decir que es un tipo de capitalización simple (el capital no sufre variación). Los intereses se calculan siempre en base al capital invertido.

Por ejemplo, si se pidió un crédito de $10 000.000 al 2% mensual, los intereses del mes son $200.000. El interés anual se puede calcular simplemente multiplicando el valor de la tasa o los intereses por el número de periodos. En nuestro ejemplo, para un año el interés será del 24% y el valor pagado en intereses 2.400.000.

La tasa efectiva:

Por otro lado, la tasa efectiva es aquella que resulta al considerar el capital invertido junto a los intereses que se generan periodo a periodo, de manera que se acumulan. Es un tipo de capitalización compuesta pues los intereses no se retiran sino que se suman al capital (lo que aún queda por pagar). El monto total (capital + intereses) se toma como un todo y sobre este se liquidan los intereses para el periodo siguiente.

Esta es la forma de amortización más común y la que usan todos los sistemas financieros, refleja lo que vamos a pagar verdaderamente ante cualquiere crédito en el sistema. El punto clave es la periodicidad con la que se capitalicen, ya que se ofrecen diferentes tasas para diferentes periodos de tiempo. Aunque normalmente la manera de comparar tasas es anual (TEA – Tasa efectiva anual), se puede calcular la tasa diaria, mensual, trimestral, etc.

Cuando invertimos nuestro dinero, nos conviene una tasa efectiva alta, ya que significa que nos pagarán más por el tiempo que nuestro capital esté en el banco. Mientras que cuando solicitamos un préstamo, nos conviene una tasa efectiva baja.

En nuestro ejemplo, la tasa mensual del 2% que mencionábamos al convertirla en Efectiva Mensual será de 26.82% (ya no 24). La formula con que se calcula la tasa es:
(1 + tasa de interés nominal)^n – 1

Donde:
La tasa de interés nominal deberá estar dividida entre 100. Si es 4% será 0,04.
n = número de periodos. Si es mensual, deberá expresarse en meses.
Al final de la fórmula, se multiplica el resultado por 100 para que refleje el porcentaje.

Entonces, en nuestro ejemplo, con una tasa efectiva del 2% Mensual en el año pagaremos $2.682.000 por intereses (valor muy diferente al de $2.400.000 que se pagaría con la Tasa Nominal).