3 ocasiones en las que pedir prestado no es la solución

Enviado el Mar, 27/09/2016 - 10:50
Si creía que los préstamos eran adecuados en todo momento, lamentablemente estaba equivocado. Estas son 3 oportunidades en que la mejor respuesta es “no”.
3 ocasiones en las que pedir prestado no es la solución

Aunque los préstamos son una herramienta saludable cuando se trata de financiar algún gasto extra, lo cierto es que tampoco se debe abusar de ellos. El secreto para una plena vida financiera es justamente, saber cuándo y cómo utilizar el crédito, y esto implica identificar correctamente aquellos momentos en que vale la pena pedir prestado y cuándo no le conviene hacerlo.

Estos son 3 ejemplos de situaciones en donde lo mejor que puede hacer es quitarse la idea de solicitar un crédito de la cabeza:

1. Cuando se compró algo, pero le faltó dinero para comprar algo más.
Si quiere realizar algún gasto importante (como la compra de algún electrodoméstico o un viaje) y no le alcanza el dinero, no hay nada de malo con pedir prestado –a veces incluso conviene más que pagarlo con la tarjeta de crédito. Pero si la razón por la que no le alcanza es que previamente se fue de compras y gastó lo que tenía, y se le ocurre pedir prestado para seguir comprando, entonces un crédito no es lo que necesita, sino dejar de comprar.

2. Cuando otros le piden prestado:
Si lo que desea es sacar un préstamo para ayudar a otras personas, es decir, darles el dinero, mejor sería que lo piense dos veces. Y es que arriesgar su reputación financiera asumiendo las deudas de otros, casi siempre es una mala idea. Hágase responsable por sus propios gastos, pero no por los ajenos, ya que si algo sale mal y su nombre es el que figura en la deuda, quien tendrá que responder será usted.

3. Cuando no le alcanza para pagar una deuda:
Si se endeudó y ahora no le alcanza para cubrir la cuota mensual, pedir un préstamo no es lo adecuado. Esta táctica es la del carrusel y funciona como un círculo vicioso, siempre pidiendo prestado para cubrir lo que no alcanza. En este caso, una herramienta más conveniente es la compra de cartera.

Ya lo sabe, si está pasando por alguna de estas situaciones, aléjese de los préstamos; si por el contrario, el gasto que desea realizar ha sido planeado y sabe bien lo que necesita, lo mejor que puede hacer es comparar sus opciones antes de solicitar el ansiado crédito, así se asegura de que no le cobren intereses muy altos ni le impongan cláusulas abusivas.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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