Baja de tasas en CDT: ¿Cómo afecta tu rentabilidad?

Actualizado el 29 de Enero 2026
Baja de tasas en CDT: ¿Cómo afecta tu rentabilidad?

Si en 2023 o 2024 abriste un CDT y te acostumbraste a ver tasas altas, 2025 probablemente se sintió como un cambio de clima: de rendimientos “jugosos” a una rentabilidad más moderada. Y para el primer semestre de 2026, lo más importante ya no es solo encontrar la mejor tasa CDT del momento, sino entender qué implica una baja de tasas sostenida para tus decisiones de ahorro a mediano plazo.

En esta guía vas a ver, con calma y sin enredos, cómo la reducción de tasas puede impactar tu rentabilidad CDT, qué señales mirar antes de renovar y qué alternativas concretas de diversificación pueden ayudarte si el entorno sigue a la baja. La idea es que no tomes decisiones por impulso, sino con información.

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Por qué están bajando las tasas y qué tiene que ver con tu CDT

Imagina que las tasas de interés son como el “precio” del dinero. Cuando el Banco Central (en Colombia, el Banco de la República) sube tasas para frenar la inflación, los bancos suelen pagar más por captar tu dinero, y ahí es cuando los CDT se vuelven muy atractivos. Pero cuando la inflación cede y la economía busca reactivarse, normalmente empiezan los recortes: el dinero se abarata, y los bancos ya no necesitan pagar tanto para captar.

Eso se traduce en algo muy concreto: si hoy buscas tasas CDT hoy, es probable que veas números más bajos que hace un año o dos. Y si la tendencia continúa, los CDT dejan de ser ese “refugio” obvio para todo el ahorro de mediano plazo. Ojo: no significa que el CDT sea malo. Significa que su papel dentro de tu estrategia cambia.

Lo que realmente significa una menor rentabilidad CDT (más allá del número)

Cuando las tasas bajan, lo primero que se siente es psicológico: abres un comparador, miras el mercado y piensas “¿solo eso?” porque tu referencia quedó anclada a las tasas altas recientes. Pero el impacto real va más allá de la sorpresa.

Para empezar, la rentabilidad CDT se vuelve más sensible a detalles que antes parecían secundarios: el plazo exacto, si es a 90, 180 o 360 días; si eliges pago de intereses al vencimiento o periódicos; y, sobre todo, el costo de oportunidad de tener tu dinero inmovilizado mientras aparecen alternativas mejores.

Además, un entorno de tasas a la baja cambia una regla práctica: cuando las tasas están subiendo, a veces conviene plazos cortos para renovar más alto; cuando las tasas están bajando, tiene sentido preguntarte si te conviene “amarrar” una tasa por más tiempo… siempre que esa tasa sea competitiva y que no sacrifiques liquidez que podrías necesitar.

¿Cómo te afecta la baja de tasas de interés a los CDT en la vida real?

La pregunta “cómo afecta la baja de tasas de interés a los CDT” se responde mejor con escenarios cotidianos.

Si tu CDT está por vencer, es probable que al renovarlo te ofrezcan una tasa menor que la anterior. En otras palabras: el mismo monto invertido podría generarte menos intereses en el siguiente periodo, incluso si mantienes el mismo plazo.

Si estás pensando en abrir uno nuevo, el reto es distinto: ya no se trata solo de “abrir CDT porque es lo más rentable”, sino de confirmar si, para tu objetivo (por ejemplo, un viaje en 10 meses o la cuota inicial en 18 meses), el CDT sigue siendo el instrumento adecuado o si conviene combinarlo con opciones más flexibles.

Y si tienes un CDT a mediano plazo contratado con una tasa alta, ahí hay una buena noticia: tú ya aseguraste un rendimiento que hoy puede ser difícil de conseguir. En ese caso, el valor del CDT no es solo la rentabilidad, sino la tranquilidad de tener una tasa pactada en un entorno que tiende a pagar menos.

Tasas CDT hoy vs. lo que podrías ver en 2026: por qué mirar la tendencia importa

Muchos contenidos se quedan en la foto del día: comparan tasas CDT hoy, muestran una tabla y recomiendan “elige el banco con la tasa más alta”. Eso ayuda, claro, pero en un ciclo de baja sostenida la película completa importa más que la foto.

Si el mercado proyecta tasas más bajas hacia 2026, lo que está en juego es el atractivo del CDT como estrategia repetible de renovación. Dicho de otra forma: quizá hoy encuentres una buena tasa, pero la pregunta clave es qué tan probable es que esa tasa esté disponible cuando tu CDT venza y quieras reinvertir.

Por eso, para tu decisión del primer semestre de 2026, vale la pena pensar en dos capas: 1) la tasa que puedes asegurar hoy, y 2) el plan para el “día después” del vencimiento. En un entorno a la baja, ese plan puede incluir diversificación y no depender al 100% de un solo instrumento.

El simulador CDT es útil, pero no reemplaza una estrategia

Usar un simulador CDT te ayuda a convertir una tasa en números: cuánto ganas, cuándo recibes intereses, y cuál sería tu total al vencimiento. El problema aparece cuando la simulación se convierte en la decisión, sin contexto.

Una simulación te puede decir que un CDT a 360 días da más que uno a 180. Pero no te dice si te conviene quedarte sin liquidez por un año, ni si ese dinero lo podrías usar para reducir una deuda más costosa, ni si te conviene escalonar vencimientos para no quedar “amarrado” a una sola renovación con tasa más baja.

Si vas a usar simuladores (y deberías), úsalos como mapa, no como piloto automático. La tasa es una variable; tu objetivo y tu flujo de caja son el tablero completo.

Entonces… ¿cuál es la mejor tasa CDT y qué banco ofrece más hoy?

La pregunta “¿Qué banco ofrece la mejor tasa para CDT hoy?” es válida, pero tiene un matiz importante: la “mejor” tasa depende del plazo, el monto y la modalidad de pago de intereses. Y en épocas de baja, la diferencia entre entidades puede ser más relevante, porque cada banco ajusta su estrategia de captación a ritmos distintos.

En plataformas como Comparabien, la idea es que compares con datos factuales: tasas, plazos, condiciones, requisitos y características del producto. Así evitas decidir por publicidad o por “lo que te dijo alguien”, y eliges con claridad.

Aun así, ten presente un detalle que muchos pasan por alto: una tasa ligeramente mayor no siempre gana si te exige condiciones incómodas (monto mínimo alto, procesos lentos, o restricciones que no encajan con tu plan). En un entorno de tasas más bajas, el “mejor CDT” también es el que te deja dormir tranquilo y te permite manejar tu liquidez.

Estrategias inteligentes si la rentabilidad CDT sigue bajando

Cuando el contexto cambia, no tienes que “abandonar” los CDT; puedes usarlos mejor. Una de las formas más útiles de adaptarte es dejar de pensar en todo tu ahorro como una sola decisión y empezar a construir una estrategia por capas.

1) Escalonar tus CDT para no quedar atado a una sola tasa

En lugar de meter todo tu dinero en un solo CDT a 12 meses, puedes dividirlo en varios con vencimientos distintos. Así, si las tasas siguen bajando, al menos una parte quedó fijada; y si aparece una oportunidad o necesitas liquidez, no tienes que esperar un año entero.

Un ejemplo sencillo: una parte a 90 días, otra a 180 y otra a 360. No es una regla universal, pero la lógica es clara: más control, menos riesgo de “mala renovación”.

2) Mantener un fondo de liquidez fuera del CDT

En 2026, con tasas más moderadas, el costo de tener tu dinero inmovilizado se siente más. Por eso, antes de renovar, revisa si ya tienes un colchón para imprevistos en un producto líquido (como una cuenta de ahorros de alto rendimiento, si está disponible, o un fondo conservador). Así no terminas rompiendo estrategias por urgencias.

3) Comparar el CDT contra tu alternativa más cercana, no contra el pasado

El rival real del CDT no es la tasa de 2023: es lo que puedes obtener hoy con un nivel similar de riesgo. Si la diferencia ya no es tan grande, tal vez te conviene mezclar: un porcentaje en CDT para asegurar rendimiento y otro porcentaje en instrumentos más flexibles.

Alternativas a los CDT ante baja rentabilidad: opciones reales para diversificar

Cuando alguien busca “alternativas a los CDT ante baja rentabilidad”, normalmente quiere dos cosas: no perder seguridad y mejorar su potencial. La clave está en entender que “alternativa” no significa apostar; significa diversificar con intención.

En Colombia, algunas opciones comunes para un perfil conservador o moderado incluyen fondos de inversión colectiva (especialmente de renta fija), cuentas remuneradas (cuando ofrecen buenas condiciones), y en ciertos casos instrumentos de renta fija con diferentes plazos. La elección depende de tu horizonte: no es lo mismo ahorrar para un gasto en 6 meses que invertir pensando en 3 años.

Si lo que te preocupa es la volatilidad, una alternativa puede ser combinar renta fija (más estable) con una porción pequeña de activos con mayor potencial, siempre que tu objetivo y tu tolerancia al riesgo lo permitan. La ventaja de diversificar es que no quedas “rehén” de una sola variable: las tasas de los CDT.

Requisitos y condiciones: lo que conviene revisar antes de abrir o renovar

Es fácil enfocarse en la tasa y olvidar la letra pequeña. Y en un entorno de tasas a la baja, los detalles pesan más porque cada punto porcentual cuenta.

Antes de abrir o renovar, revisa al menos estos aspectos (aquí sí vale una lista corta porque te evita errores):

  • Plazo y penalidades por cancelación anticipada (si aplica).

  • Forma de pago de intereses (mensual, trimestral o al vencimiento).

  • Monto mínimo y canales de apertura (digital o presencial).

  • Renovación automática: si existe, confirma la tasa que aplicaría y si puedes evitarla fácilmente.

Estos puntos te ayudan a que el CDT trabaje para ti y no al revés.

Lo que puedes hacer en el primer semestre de 2026 para decidir mejor

Si estás tomando decisiones en 2026, el enfoque práctico es simple: compara, proyecta y diversifica con calma. Comparar te permite ver dónde están las mejores condiciones reales del mercado; proyectar te ayuda a no sobreestimar el rendimiento por nostalgia de tasas altas; y diversificar evita que una sola tendencia (como la baja de tasas) defina el resultado de todo tu ahorro.

Comparabien encaja justo ahí: como plataforma de comparación, te ayuda a ver productos financieros con datos verificables para decidir con más claridad, sin perder tiempo saltando de banco en banco o quedándote solo con lo que te ofrecen “por default”.

Un cierre útil: el CDT no desaparece, pero tu estrategia sí debería evolucionar

La baja en la rentabilidad de los CDT en 2025 no es una sentencia; es una señal del ciclo económico. Si entiendes el contexto, el CDT sigue siendo una herramienta válida para objetivos de corto y mediano plazo, especialmente si valoras estabilidad y previsibilidad.

La diferencia, pensando en 2026, es que ya no basta con buscar la mejor tasa CDT y listo. Vale más construir una estrategia: escalonar vencimientos, cuidar tu liquidez y considerar alternativas para no depender por completo de un entorno de tasas que podría seguir ajustándose. Con información y comparación inteligente, puedes seguir haciendo que tu ahorro avance, incluso cuando el mercado se enfría.

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