Las ocho ventajas del crédito por libranza

Cuando se solicita un préstamo por modalidad de libranza, la entidad financiera tiene en cuenta la capacidad de pago del trabajador, entre otros elementos, para que ésta sea aprobada.
Las ocho ventajas del crédito por libranza

El crédito por libranza es un mecanismo de recaudo de cartera, en donde el deudor autoriza a su empleador o entidad pagadora para que realice un descuento de su salario o pensión, con el objetivo de que esos recursos sean destinados al pago de las cuotas del crédito adquirido con la entidad financiera.

Para que usted se olvide de las largas filas para hacer una consignación, deje de ser víctima de su memoria a corto plazo, sea juicioso con el pago de las cuotas mensuales con las que se comprometió y maneje correctamente su crédito de libranza, debe notificar a la entidad financiera su autorización de descuento de nómina y el convenio de recaudo debe estar debidamente suscrito con la entidad empleadora, especificando todas las obligaciones del convenio.

Ventajas:

- La principal ventaja de la libranza para el acreedor es que dado que la operación está respaldada por el pago periódico hecho al beneficiario, se minimiza el riesgo del crédito.

- No se requiere de codeudor, ni fiador, ni avalista, ni de garantías adicionales al compromiso de descuento.

- Las tasas de interés que ofrecen los bancos para la libranza son sustancialmente menores que los otros créditos de consumo.

- El consumidor tiene derecho a decidir con qué entidad quiere acceder al crédito.

- Aceptar la libranza se vuelve obligatorio para todos los empleadores, quienes no pueden cobrar por realizar el descuento a los trabajadores.

- La libranza o descuento directo se efectúa, siempre y cuando el asalariado o pensionado no reciba menos de 50% del neto de su salario o pensión, después de los descuentos de ley.

- Se permite la continuidad de la libranza cuando el trabajador cambia de empleo.

En éste último caso, si el contrato de trabajo finaliza, pero aún existe saldo con el banco, siempre y cuando el trabajador autorice por escrito a su empleador, la empresa podrá retener parte de las prestaciones sociales e indemnizaciones a que tenga derecho el valor de las cuotas que faltan por pagar.

¿Y si la liquidación no alcanza a cubrir la totalidad de la deuda?
De llegarse a un acuerdo, la entidad financiera podría permitirle al trabajador que ya no labora en la empresa que siga pagando directamente las cuotas que aun faltan por cancelar.

Recuerde que uno de los pilares para tener un futuro prometedor, es el de implementar una cultura de ahorro acorde con sus capacidades financieras y disciplina en el pago de sus obligaciones.

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